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El Consejo General de Ingeniería Informática lamenta la catástrofe ferroviaria de Toledo y pide potenciar la ingeniería en informática para reforzar la seguridad de las infraestructuras críticas

El Consejo General de Ingeniería Informática expresa su solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario y sus familias, y su reconocimiento a los profesionales que trabajan en la atención a las personas afectadas. El Consejo pide respetar las investigaciones que deben esclarecer las causas del accidente y determinar las responsabilidades que correspondan.
La informática desempeña un papel esencial en la seguridad de las infraestructuras críticas y especialmente en las comunicaciones ferroviarias. Los sistemas que supervisan la velocidad de un tren (Sistemas ERTMS / ETCS), gestionan el suministro eléctrico o bien que impiden que dos trenes se encuentren en un mismo cantón (Interlocking), su funcionamiento tiene consecuencias directas sobre la seguridad de las personas. Su diseño, configuración y mantenimiento requieren conocimientos especializados y procedimientos rigurosos de verificación propias de la profesión de la ingeniería en informática.
Garantizar esa seguridad exige evaluar los riesgos desde el diseño y durante toda la vida de los sistemas informáticos. También requiere comprobar qué protecciones permanecen disponibles cuando se produce una avería o se cambia de modo de funcionamiento. Cada modificación que afecte a la seguridad debe apoyarse en pruebas y decisiones documentadas.
CCII subraya la importancia de que existan responsabilidades profesionales claramente definidas. Debe quedar identificado quién diseña, quién verifica y quién autoriza las decisiones que afectan a estos sistemas informáticos. Esta responsabilidad alcanza también a las empresas y administraciones que los contratan, implantan y operan, y que deben proporcionar los recursos y las condiciones necesarios para garantizar su seguridad.
Por ello, el Consejo propone, como medida de mejora en la seguridad de los sistemas críticos, una regulación efectiva de la profesión de ingeniería informática que establezca requisitos de conocimiento y competencias acreditables para asumir determinadas funciones de responsabilidad, especialmente en sistemas cuyo fallo pueda causar daños graves.
La formación universitaria correspondiente, la especialización y la actualización permanente deben constituir garantías verificables para la ciudadanía. El marco profesional debe definir las competencias exigibles y las obligaciones asociadas a su ejercicio, así como los mecanismos de supervisión y responsabilidad deontológica.
Esta regulación debe ser proporcionada al riesgo de cada actividad y complementar las normas técnicas, la evaluación independiente y las obligaciones de seguridad que ya existen en los distintos sectores. Debe reconocer, además, el carácter multidisciplinar de estos proyectos y asegurar que cada profesional asuma funciones para las que dispone de la preparación necesaria.
El CCII solicita a los poderes públicos que avancen, en colaboración con las universidades, las organizaciones profesionales y los sectores implicados, en un marco que refuerce estas garantías de seguridad. La protección de las personas exige que la responsabilidad sobre los sistemas informáticos críticos esté respaldada por conocimientos y competencias acreditados.



